Regias Historias

Monday, March 01, 2010

Chavo del Ocho

El calor consumia el alma. La brisa apenas ligera hacia casi imperceptible el movimiento de las hojas mientras las aves hacían un esfuerzo para mantenerse en la rala sombra de un pirul.


“Algo debe estar cambiando el clima”, dijo Daniel , quien caminaba tratando de reconocer algún transeúnte o algún viejo conocido en las calles de su pueblo en la costa de Sonora…

A lo lejos , se dibujaba por las calle el espejismo de un triciclo que paseaba un barril de madera .Un grito desgarrador salía del comerciante mientras empujaba el móvil : -“ Tepaaaaaaaacheeee , hay tepaaaache” .

No habiendo mucho que hacer y considerando que el calor era cada vez mas fuerte, Daniel decidió esperar al vendedor y evitar cualquier esfuerzo.

- “Tepaaaaaaaaache … hay tepaaaaaaache”

- “Tepaaaaaaaaache … hay tepaaaaaaache”

- “Tepaaaaaaaaache … hay tepaaaaaaache”

Cuando el barril estuvo lo mas cerca de Daniel, este se aproxima al vendedor e ingenuamente pregunta:

-“Señor, vende tepache”?

-“No pendejo , ando empujando al Chavo del Ocho”

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